Caminar por las calles del Cercado de Arequipa es, de muchas maneras, entablar una conversación con el pasado. Entre el resonar de los pasos sobre el adoquín y ese cielo azul intenso que solo nosotros conocemos, se yerguen muros que han visto pasar siglos de historia. Sin embargo, hay lugares que no se conforman con ser simples testigos del tiempo, sino que deciden transformarse en protagonistas del presente. Ese es el caso de la Casona Texao, ubicada en la emblemática Calle Puente Grau 108.
Este espacio, reconocido hoy como Punto de Cultura por el Ministerio de Cultura del Perú, es mucho más que una edificación antigua. Es un refugio, una trinchera del arte y un punto de encuentro donde la identidad arequipeña se reinventa cada día a través de la música, el teatro y la convivencia ciudadana.
La arquitectura que abraza nuestra historia
La Casona Texao es una joya de la arquitectura colonial que ha sabido conservar su esencia frente a la modernidad. Al cruzar su umbral, el visitante deja atrás el bullicio del tráfico de la zona para sumergirse en una atmósfera de calma y respeto por lo nuestro. Construida íntegramente con sillar, la piedra volcánica que le da a nuestra ciudad el título de Ciudad Blanca, la casona exhibe muros anchos que parecen guardar los secretos de las familias que alguna vez la habitaron.
Sus techos altos y sus bóvedas no solo responden a una necesidad climática o estructural de la época, sino que otorgan una acústica natural envidiable, ideal para las expresiones artísticas que hoy llenan sus salones. Cada rincón de la casona cuenta una historia; desde la textura rugosa del sillar hasta la disposición de sus ambientes, todo nos recuerda que estamos en un lugar donde el patrimonio se respira en cada brizna de aire.
De hogar histórico a bastión cultural
La transformación de la Casona Texao en un centro cultural no fue un evento fortuito, sino el resultado de un compromiso profundo con la promoción del arte en Arequipa. Lo que antes fue una residencia privada, se ha convertido en un organismo vivo. Su metamorfosis es un ejemplo de cómo el patrimonio arquitectónico puede ser puesto en valor no solo para su contemplación, sino para su uso activo por parte de la comunidad.
Como Punto de Cultura, la casona ha asumido la responsabilidad de democratizar el acceso al arte. Aquí no hay distinciones; el joven estudiante de música, el actor consagrado y el vecino que simplemente busca un momento de paz, todos encuentran su lugar. Esta misión de servicio ha consolidado a la Casona Texao como un referente imprescindible en la escena cultural local, siendo un puente necesario entre las tradiciones de ayer y las vanguardias de hoy.
Un recorrido por sus espacios de creación
La distribución de la Casona Texao permite que distintas expresiones artísticas convivan en armonía. Cada área ha sido adaptada para potenciar la experiencia tanto del artista como del espectador.
El patio central: El alma de la casa
El corazón de la casona es, sin duda, su patio principal. Este espacio abierto, rodeado por los imponentes arcos de sillar, funciona como el ágora de nuestro centro cultural. Es aquí donde se gestan las conversaciones, donde el público se reúne antes de una función y donde la luz del sol arequipeño juega con las sombras de las cornisas. El patio invita a la pausa y al diálogo, elementos esenciales para cualquier proceso creativo.
El escenario y los salones de exposición
Dentro de la casona, los salones han sido acondicionados para albergar desde exposiciones pictóricas hasta talleres de formación. El escenario, por su parte, es el lugar donde ocurre la magia. Gracias a la cercanía que permite el espacio, las representaciones teatrales y los conciertos adquieren una dimensión íntima y emocionante. En la Casona Texao, el espectador no solo observa, sino que siente el arte a pocos metros de distancia, creando un vínculo inquebrantable con el artista.
Una misión de fusión y pertenencia
La propuesta de la Casona Texao se basa en la fusión. No entendemos el arte como compartimentos estancos, sino como un flujo constante de intercambio. En nuestra programación, el teatro de vanguardia puede compartir espacio con festivales de música tradicional, y las artes plásticas se nutren de la energía de los conversatorios literarios.
Nuestra misión es clara: fortalecer la identidad arequipeña reconociendo nuestra diversidad. Creemos firmemente que la cultura es el motor del desarrollo social y que espacios como este son vitales para tejer redes de solidaridad y entendimiento. La Casona Texao no busca ser un museo estático, sino un laboratorio de experiencias donde cada arequipeño se sienta representado.
El referente cultural de la Arequipa actual
En los últimos años, la Casona Texao ha logrado posicionarse como un punto neurálgico para los festivales y encuentros artísticos de la región. Su ubicación estratégica, a pocos pasos del Monasterio de Santa Catalina y en pleno corazón del Cercado, la convierte en un destino accesible para todos.
La labor que realizamos va más allá de abrir las puertas; se trata de generar un sentido de pertenencia. Al visitar la casona, el ciudadano reconoce que este patrimonio le pertenece y que su participación es lo que mantiene vivos estos muros de piedra volcánica. Es un orgullo para nosotros ser parte del tejido cultural de la ciudad y contribuir a que Arequipa siga siendo un faro de creatividad para todo el sur del Perú.
Los invitamos cordialmente a que crucen el umbral de la Calle Puente Grau 108. Vengan a descubrir la programación que con tanto cariño preparamos mes a mes, a disfrutar de una obra de teatro bajo las bóvedas de sillar o simplemente a sentir la energía de un espacio que respira historia. La Casona Texao es su casa, un rincón de Arequipa donde el arte y el patrimonio se abrazan para dar la bienvenida a todos los que creen en el poder transformador de la cultura.


